

hace 2 minutos2 min de lectura


hace 1 hora1 min de lectura


hace 2 horas2 min de lectura


hace 3 horas3 min de lectura


hace 4 horas1 min de lectura
Desde una mantis que parece posar para una revista hasta un oso que parece hacer ejercicio, el concurso de fotografía de vida silvestre reunió imágenes que demuestran que la naturaleza también tiene su lado cómico.

¿Alguna vez has visto un animal en una pose tan extraña que parece estar haciendo una broma? Ese es precisamente el espíritu de los Nikon Comedy Wildlife Awards, el concurso internacional que reconoce fotografías y videos de animales salvajes captados en momentos tan inesperados como divertidos.
La edición de 2026 ya reveló a sus finalistas y las imágenes no decepcionan. Este año, el certamen recibió más de 10 mil participaciones procedentes de 112 países, una cifra récord para la competencia. La selección incluye fotografías, videos y portafolios que muestran el lado más curioso de la vida silvestre.
Los ganadores se darán a conocer el próximo 8 de diciembre en Londres, pero las imágenes seleccionadas ya están dando de qué hablar por sus poses, expresiones y coincidencias que parecen sacadas de una comedia.

La fotografía Sexy Mantis, del peruano Diego Perez, presenta a una mantis verde que parece estar tomando el sol o posando frente a la cámara.
La imagen fue capturada durante una caminata nocturna en Cusco, Perú. Gracias al ángulo y a la posición de sus patas, el pequeño insecto parece adoptar una pose digna de una sesión fotográfica profesional.
A veces no hace falta mucho para conseguir una imagen memorable: basta con encontrar el ángulo perfecto.

¿Elvis Presley en versión reptil? La fotografía Elvis, del italiano Paolo Torre, muestra a un caimán que emerge del agua con vegetación flotante sobre la cabeza, creando la ilusión de que lleva un copete al estilo de las estrellas del rock de los años cincuenta.
La imagen fue capturada en el Pantanal brasileño y demuestra cómo un detalle aparentemente insignificante puede transformar una fotografía de naturaleza en una escena digna de un meme.
El caimán, por supuesto, no parece preocupado por su nuevo peinado.

En Morning calisthenics, el fotógrafo Scott Suriano capturó a un oso pardo en Alaska en una postura que recuerda a una rutina de calentamiento.
La posición de su cuerpo y sus patas hace que parezca estar haciendo abdominales o ejercicios con las piernas. Sin embargo, la fotografía muestra simplemente un instante de su comportamiento natural.
Es uno de esos casos en los que la paciencia del fotógrafo y el momento preciso consiguen una imagen que invita a mirar dos veces.

La fotografía Are you kidding me?, de Kevin Lohman, captura un momento sorprendente: una ardilla se lanza contra un búho cornudo joven que acababa de posarse en una rama.
Según la explicación del fotógrafo, la ardilla repitió la maniobra en varias ocasiones. Ambos animales quedaron alterados por el encuentro, pero no resultaron heridos.
La escena parece una pelea de caricatura, aunque detrás de la imagen hay un comportamiento real de la vida silvestre.

La fotografía A Very Pressured Spadefish, del fotógrafo Kyo Chen, muestra a un pequeño pez nadando frente a un enorme tiburón ballena.
La composición hace que el pez parezca estar viviendo el momento más estresante de su vida, como si acabara de encontrarse con algo demasiado grande para procesarlo.
El resultado es una imagen que muchos podrían reconocer como la representación perfecta de esos momentos en los que uno quisiera desaparecer de la situación.

En Angry Bird, el fotógrafo Jan Wittmer capturó a un pequeño reyezuelo sencillo, una de las aves más pequeñas de Europa, justo cuando se detuvo frente a la cámara.
Su postura y la expresión que parece tener le dan una apariencia de enojo, como si estuviera reclamándole algo al fotógrafo.
La imagen demuestra que no es necesario fotografiar a un animal enorme o particularmente exótico para conseguir una toma memorable.
Aunque las imágenes están pensadas para provocar una sonrisa, los Nikon Comedy Wildlife Awards tienen un propósito que va más allá del entretenimiento.
El concurso fue creado en 2015 por los fotógrafos Paul Joynson-Hicks y Tom Sullam, con la intención de acercar al público a la vida silvestre mediante el humor y fomentar una mayor conciencia sobre la conservación de los animales y sus hábitats.
Desde 2024, Nikon participa como socio del certamen. En la edición de 2026, la organización colabora con Born Free Foundation, una entidad dedicada a proteger a los animales salvajes y sus entornos naturales.
La idea es sencilla: generar empatía por medio de imágenes que despierten curiosidad, ternura y diversión puede ayudar a que más personas se interesen por la naturaleza.
Por ahora, los finalistas esperan conocer los resultados que se anunciarán en diciembre. Mientras tanto, sus fotografías nos recuerdan que, incluso sin proponérselo, los animales pueden protagonizar algunos de los momentos más inesperados frente a una cámara.

Comentarios