

hace 29 minutos1 min de lectura


hace 6 horas2 min de lectura


hace 8 horas3 min de lectura


hace 10 horas2 min de lectura


hace 18 horas3 min de lectura

Este lunes 10 de agosto de 2026, un fuerte terremoto de magnitud 7.4 sacudió el occidente de Colombia, con epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento del Chocó. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) y el USGS confirmaron la magnitud del sismo, que se sintió con fuerza en Bogotá, Cali, Medellín, Pereira y otras ciudades, además de zonas de Ecuador y Venezuela. Hasta el momento se reportan al menos 47 personas fallecidas y daños en viviendas, iglesias y aeropuertos.

El movimiento telúrico reavivó una pregunta que suele surgir cada vez que tiembla con fuerza en algún punto de América Latina: ¿significa esto que el "Cinturón de Fuego del Pacífico" se está activando y que México podría ser el siguiente en sufrir un sismo de gran magnitud?
Es una franja geológica de casi 40 mil kilómetros que rodea buena parte de la cuenca del océano Pacífico. Ahí se concentra más del 90% de los terremotos que ocurren en el mundo y cerca del 75% de los volcanes activos del planeta, debido al constante choque entre placas tectónicas.
Uno de los procesos clave es la subducción: cuando una placa se desliza por debajo de otra hacia el manto terrestre, se va acumulando tensión durante años. Cuando la roca ya no resiste esa presión, se rompe de golpe y libera la energía en forma de ondas sísmicas, es decir, un terremoto.
Colombia no está enteramente sobre la franja principal del Cinturón de Fuego, pero sí recibe su influencia. En su territorio convergen tres placas: la de Nazca, la Sudamericana y la del Caribe. Según el Servicio Geológico Colombiano, el país registra en promedio 2,500 sismos al mes (unos 80 al día), aunque la gran mayoría son de baja magnitud y no se sienten.
Aquí está el punto central que aclaran los expertos: un terremoto en un extremo del Cinturón de Fuego no activa automáticamente otro en un punto lejano, como México. Cada segmento de falla acumula y libera su propia energía de forma independiente. La actividad sísmica en la región es constante —es una dinámica natural de las placas—, pero eso no funciona como un "efecto dominó" predecible.
Sí, pero no por lo ocurrido en Colombia, sino por su propia ubicación tectónica. México se encuentra en una zona donde interactúan varias placas: Cocos, Rivera, del Pacífico, Norteamérica y Caribe. Frente a las costas del Pacífico mexicano, la placa de Cocos se subduce bajo la de Norteamérica, un proceso que sí puede generar sismos de gran magnitud. Los terremotos de 1985 y 2017 son los referentes más claros de esa amenaza histórica.
De hecho, 2026 ya ha sido un año sísmicamente intenso: además de Colombia, se han registrado terremotos fuertes en Venezuela, Filipinas y el propio México, donde el Servicio Sismológico Nacional (SSN) ajustó a magnitud 7.4 un sismo con epicentro entre Michoacán y Colima, el más fuerte del año en el país, que incluso generó una alerta de tsunami sin víctimas reportadas.
No. Los científicos pueden identificar qué regiones tienen mayor peligro sísmico y monitorear las fallas activas, pero no existe forma de anticipar con precisión el día, la hora o la magnitud de un terremoto. Por eso, el sismo de Colombia no permite afirmar que México esté "próximo" a vivir uno similar.
Por su ubicación dentro de una de las zonas sísmicamente más activas del planeta, la recomendación de los expertos —y de Protección Civil— es mantener siempre la prevención al día:
Conocer las rutas de evacuación de casa, trabajo o escuela.
Identificar zonas seguras dentro de cada inmueble.
Tener un plan familiar de emergencia y punto de reunión.
Participar en los simulacros oficiales (en México está programado el Segundo Simulacro Nacional 2026 el sábado 19 de septiembre, a las 12:00 horas).
En resumen: el terremoto en Colombia no "activó" el Cinturón de Fuego ni anticipa un sismo en México. Lo que sí confirma es que ambos países —junto con Perú, Chile y otros de la región— conviven de forma permanente con una de las zonas de mayor actividad tectónica del mundo, lo que hace de la prevención una tarea de todos los días, no solo de después de una noticia.
Comentarios