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AC/DC sacude la CDMX con un ritual de rock eterno


La noche del 7 de abril de 2026 quedará marcada en la memoria de la Ciudad de México. El Estadio GNP Seguros se convirtió en un santuario eléctrico donde más de 65 mil almas se reunieron para presenciar el regreso de AC/DC tras 17 años de ausencia. Desde las primeras notas de Back in Black, el público supo que estaba frente a un ritual de energía pura, un viaje sonoro que atravesó generaciones.

Las calles aledañas al estadio se llenaron desde temprano de playeras negras, vinilos bajo el brazo y familias enteras que compartían la emoción. El olor a cerveza y tacos se mezclaba con la expectativa. Al caer la noche, el rugido de las guitarras de Angus Young desató un frenesí colectivo: saltos, gritos y lágrimas de quienes esperaron casi dos décadas para volver a escuchar Thunderstruck en vivo.


Voces de los fans

  • “Vine con mi hijo, yo los vi en 2009 y ahora él los escucha conmigo. Es increíble compartir esto”, contó Mariana, una fan de Cuernavaca.

  • “Nunca pensé que los vería en México. Cuando empezó Highway to Hell sentí que estaba en otro planeta”, dijo Jorge, estudiante de la UNAM.

  • “El cañonazo final de For Those About to Rock me hizo llorar. Es como cerrar un círculo de vida”, expresó Luis, un seguidor que viajó desde Monterrey.



El setlist

El repertorio fue un repaso por los himnos que definieron el rock duro:

  • Back in Black

  • Highway to Hell

  • Thunderstruck

  • You Shook Me All Night Long

  • T.N.T.

  • Hells Bells

  • Shoot to Thrill

  • Dirty Deeds Done Dirt Cheap

  • For Those About to Rock (We Salute You)

Cada canción fue coreada como si se tratara de un himno nacional, con Angus Young recorriendo el escenario en su clásico uniforme escolar y Brian Johnson demostrando que su voz sigue siendo un trueno.


Curiosidades

  • La apertura estuvo a cargo de The Pretty Reckless, cuya vocalista Taylor Momsen bromeó sobre una picadura de araña que sufrió en la CDMX.

  • El merchandising incluyó ediciones limitadas de camisetas con el logo de AC/DC y la palabra “México” en rojo eléctrico.

  • La estación Los 40 Cuernavaca estuvo presente en el concierto, convirtiéndose en un puente entre la capital y los fans morelenses.


Más que un concierto, fue un reencuentro generacional. AC/DC no solo tocó canciones: ofreció un ritual de resistencia, demostrando que el rock sigue siendo un lenguaje universal capaz de unir padres, hijos y abuelos bajo el mismo grito: For Those About to Rock, We Salute You.


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